Camara de Industriales del Zulia

14-05-2013

“Don Jorge Porras Moreno, Hombre de Iglesia”.

 

 

 

 

 

 

“Con la venia de Cecilia, María Carola, Andreína, José, Jorge Andrés y Leslie, sin ser el más indicado, expreso unas muy breves palabras, antes de darle un hasta luego a quien esposo fiel, padre ejemplar, abuelo sin par, amigo incondicional,  ciudadano ejemplar y hombre de bien.

 

 

Muchas cosas podríamos decir de Jorge Porras, como le decíamos comúnmente en especial cuando queríamos recalcarle un punto de vista. Entre amigos, decíamos, Jorge siempre está “con el misterio por delante”, le llegamos a llamar el “increíble” por las ideas que nos expresaba; cuando Cecilia le hacía una travesura y todos se las festejábamos, él se volteaba hacía ella y con rostro de circunstancia la miraba y le decía: “Cecilia al llegar a la casa vamos a tener una conversación”, para contribuir con su “especial humor” a la chanza y así podría mencionar muchas más que siempre lo hacían un punto de referencia.

 

 

Jorge, fue un hombre, como me lo recordaba anoche su gran amigo y compadre William Álvarez, tuvo que luchar desde muy temprana edad, casi a los 15 años, porque ante la partida prematura de su papá, Jaime Porras, tuvo que asumir las riendas de su familia, le obligó a reforzar su formación académica para venir hacer frente a los negocios familiares con la ayuda de su mentor y amigo, Gustavo Nava Nava.

 

 

Fue dirigente empresarial y dirigió los dos principales gremios, la Cámara de Industriales del Zulia y la Cámara de Comercio de Maracaibo. Estuvo ligado estrechamente al que hacer económico de esta ciudad, desplegó su capacidad y conocimientos en procura de lograr un movimiento gremial fuerte y que no sucumbiera a las tentaciones del poder político.

 

 

Luego de su pasantía por el sector empresarial, se dedicó a la docencia en las aulas universitarias para moldear a nuestros jóvenes, futuro de nuestra patria y, como hombre de iglesia, porque indudablemente lo fue como me lo afirmó Mons. Jesús “Chulique” Hernández meses atrás, comprometido con su fe católica, se empecinó con la ayuda de varias personas, en llevar al conocimiento de nuestros jóvenes la Doctrina Social de la Iglesia, y para ello, en el primer trimestre de cada año se llevaba a efecto la semana dedicada a sembrar entre los jóvenes la doctrina social de nuestra iglesia.

 

 

En paralelo se dedicó en cuerpo y alma en llevar adelante con grandes esfuerzo al Centro de Formación Profesional San Francisco, ente formado por la sinergia entre Invecapi yla Iglesia Católica Zuliana, representada por nuestro oficiante de hoy, el padre Eduardo Ortigosa,  y logró con la alianza con empresas privadas del país, de la región y allende de nuestro mares, levantar dos Centros de Formación, uno en San Francisco al Sur de nuestra Ciudad y otra en pleno corazón de Maracaibo, en el sector primero de mayo, antigua sede del Seminario dela Arquidiócesisde Maracaibo, en la que no solo se impartiría formación técnica a nuestros jóvenes, sino que con la ayuda de profesionales de la medicina, llevó atención médica a la población de los barrios circunvecinos a dichos centros.

 

 

No hay duda de que Jorge, muy calladamente, pasó por esta vida haciendo el bien.

 

 

San Juan en el Capítulo 14, versículo 2 de su Evangelio nos dice: “En la casa de mi Padre hay muchas Mansiones”, en una de ellas está Jorge bajo el cobijo de nuestra Madre del Bueno Consejo, Reina de nuestro querido  Colegio Gonzaga.

 

 

A ti Madre Santa al final de esta Misa triunfal en la que no venimos a llorar, sino a celebrar el ingreso triunfal del alma de Jorge ala Gloria Eterna, te rogamos e imploramos de hinojos derrames tu bendición y protección sobre Cecilia y sus hijos y nietos, sus hermanos Gladys y Germán, porque, Jorge desde lo cielos, canta y ora, como dice el himno de nuestra amada Chinita, para que los protejas siempre.

 

 

Hasta luego querido amigo.”

 

 

Palabras del Señor Ricardo Cruz durante la homilía de cuerpo presente del Econ. Jorge Porras, Expresidente de la CIZ”