Editorial

DISCURSO DEL SR GINO DE BENEDETTIS PRESIDENTE DE LA CAMARA DE INDUSTRIALES DEL ZULIA PERIODO 2015 – 2016.

Inicio mis palabras dándole gracias a Dios por darme vida, salud y por ser guía de mis pasos, a mi padre que donde quiera que este fue mi tutor y a mi familia por el tiempo que me concede para atender este nuevo compromiso. Así como a los representantes de las empresas de nuestra institución por la oportunidad que hoy me brindan para dirigir los destinos de la Cámara de Industriales del Zulia durante el periodo 2015-2016.

El momento es oportuno para expresar mi reconocimiento y felicitaciones al Ing. Francisco Juaristi, Presidente Saliente, por su excelente gestión al frente de la institución, y a su Junta Directiva por lograr durante su gestión el fortalecimiento de la Cámara y que hoy nos permite estar renovando la dirigencia de nuestra institución.

Estamos conscientes del tamaño del reto que significa, el asumir la representación de los industriales del Zulia en estos momentos, sobre todo cuando las cifras oficiales nos indican que acabamos de cerrar un año con una inflación de 68,5 %, una de la más altas del mundo, un índice de escasez de alrededor del 40%, y otros tantos indicadores y tópicos que son de conocimiento de todos ustedes en los cuales no me quiero alargar. Prefiero concentrarme en lo que podemos hacer ahora y no en lo que no pudimos hacer como sociedad.

Quiero utilizar este escenario para hablar de soluciones y de oportunidades.

Hay suficientes estudios que nos dicen que Venezuela es un país, y que el Zulia es un estado, de muchas oportunidades, no solo por estar dotados de innumerables recursos agrícolas, mineros y petroleros, sino también porque, entre otras bendiciones:

Somos un estado y un país de gente con empuje y hecha palante.

El venezolano tiene una altísima vocación para emprender, solo que hasta ahora esa vocación la hemos desbordado hacia el comercio y hacia los servicios y muy poco han sido los esfuerzos que se han dirigido hacia la manufactura y hacia la agroindustria, que son las que agregan mayor valor a la economía.

A esto agregamos un nuevo fenómeno creciente que se ha ido viendo en estos últimos años y es que la generación de relevo y jóvenes tiende a irse del país para buscar oportunidades que no logran conseguir aquí dando como resultado fugas de cerebros y mano de obra especializada y dejando un inmenso vacío de capital humano necesario a nuestras industrias.

Sin embargo es reconfortante saber que el 70% de los venezolanos apoya la libre iniciativa empresarial privada.

Emprender es, amigos presentes, parte del sueño venezolano.

Emprender es una forma de desarrollar ciudadanía, apostar por la democracia y el bienestar del país.

Venezuela es un país de gente joven y esto es algo positivo ya que permite llevar adelante cualquier proyecto por largo o complejo que este sea.

Nos corresponde, entonces, orientar nuestros esfuerzos para estimular los industriales y jóvenes emprendedores, para que Venezuela y el Zulia puedan aumentar e innovar cada vez más sus manufacturas.

A escasos días, precisamente, el 29 de mayo, la Camara cumplirá 69 años de su fundación. Nuestra cámara fue creada con la finalidad de contribuir al desarrollo del país, fomentar el bienestar social e impulsar la iniciativa privada para el progreso y estabilidad de la economía, estudiar y atender los problemas que atañen a la industria.

Hoy tenemos que velar por el cumplimiento de estas finalidades y por un mayor fortalecimiento de nuestra institución.

Si bien es cierto que actualmente la Cámara de Industriales del Zulia, representa un nutrido grupo de empresas que abarcan a los sectores alimentos, construcción, eléctrico, madera, artes gráficas, metalmecánicas, medicamentos, textil, servicios, confección, entidades bancarias, entre otros, es necesario que aumentemos nuestra membresía.

Con la participación de nuestros agremiados y aquellos que no lo son, es necesario y fundamental realizar un esfuerzo sostenido en la captación de miembros activos para así sumar esfuerzos y voluntades, renovar liderazgos y, también aumentar la representatividad que nuestra Cámara tiene en el sector industrial Zuliano y en el resto del país.

Quiero compartir con ustedes una posición de principio: Los industriales del Zulia no somos partidarios de ningún tipo de guerra, incluyendo la denominada “guerra económica”. Los Industriales del Zulia y de Venezuela somos partidarios de lo que sabemos hacer; es decir, somos constructores de riqueza y bienestar para nuestros trabajadores, la comunidad, la región y el país en general.

Y para finalizar cito un pensamiento de mi padre Francesco De Benedettis, publicado en el Libro “Los Caminos del Éxito”:

“Cuando un hombre crea una empresa se convierte en un sabio que procura combinar de la mejor forma sus recursos materiales y monetarios con los recursos humanos necesarios, calificados, todos con el objetivo final de generar uno o varios productos”.

Muchas gracias a todos por estar presente. ¡Buenas noches!